lunes, 2 de abril de 2007

...el viento de los sueños...

Hace días escuché esta frase en una de esas clases en las que a pesar de no tomar notas, ni tener que estudiar para el examen, aprendes mucho más que durante infinitas horas de estudiando para pruebas académicas absurdas. Y es que en esa frase hay escrito un mensaje que puede resolver muchas dudas, o al menos mis dudas.

...la distancia es ese viento que aviva el fuego grande, pero apaga el pequeño...

Desde hace mucho tiempo estoy planteándome que marcharme a vivir un tiempo al extranjero sería una gran idea, poqué me permitiría crecer como personas, madurar, y me demostraría si soy capaz de sobreivir lejos de esta maravillosa burbuja de protección en la que vivo. Tal y como diría una de mis amigas: "debes tener las cosas demasiado fáciles para tener que marcharte para demostrarte eso" pero lamentablemente es asi. Y también, ¿por qué no? para perfeccionar ese nivel de inglés necesario para ir por la vida y que únicamente se consigue realmente allí.

Pero por suerte, o por desgracia, aquí hay varios fuegos encendidos.

El primero es uno de esos fuegos grandes y fuertes, pero con tanto poder que pueden llegar a hacer daño, y mucho. A veces, incluso, cuentan los más ancianos del lugar que ha llegado a quemar. Y es que por darte ese calor que le corresponde, te aptrapa atrapa al máximo, te asfixia.

El segundo es ese fuego inestable que creo que no se puede apagar jamás pero que sólo el tiempo lo dirá. Está formado por costumbres, hábitos y tradición, pero que carece de los verdaderos fundamentos que yo creo que lo tendrían que sustentar. Es es fuego que se encendió con buena lumbre, pero que ahora sólo se sustenta de papeles viejos y cartones. Condenado a morir o a renacer de nuevo.

Y luego estás tú.
Ese fuego acogedor y caliente, apasionado y delicado, brillante y único que necesito pero del que no sé hasta que punto desea seguir ardiendo. Y es que este fuego compartido por nosotros, vive gracias a ti y a mi, y si yo lo pongo a prueba de´jándolo a la mered del viento de la distancia ¿quién me asegura que tu sin mi no lo dejarás morir? ¿Seguirás trabajando para mantenerlo o simplemente será la prueba final de un final?

No lo sé, y tampoco lo quiero saber ahora, porqué no merece la pena valorar una cosa que aún no sabes que pasará. Pero ante todo quiero que sepas que no abandono, ni quiero abandonar esto para poner distancia a los problemas, porqué no los hay. Que no me quiero marchar, para descubrir si lo dejaríamos o no, porqué sinceramente lo que tenga que ser será, y que mucho menos quiero alejarme para olvidarte, porqué para qué negarlo, jamás nada ni nadie logrará borrarte de mi mente. Tienes ya un cajoncito, un armario o todo un piso amueblado en mi cabezita, resgistrada única y exclusivamente a tu nombre.

Por eso quiero proclamar aquí que si la distancia es mi sueño, y que deseo que su viento no apague esta realidad, ni sea grande ni sea pequeña. Porqué los sueños están para cumplirlos, y cuando lo has conseguido, dejar pasar el tiempo y buscarse otros...

¿Alguien me recomienda otro sueño?

No hay comentarios: